Enfermedades de trasmisión sexual más comunes

Las conocidas como ETS son patologías que se propagan de una forma íntima. Es decir, a través de un contacto sexual con o sin penetración. El sexo seguro es la única forma de prevenir este tipo de enfermedades. La higiene, así como el uso del preservativo ayudan a su control y prevención. Muchas personas siguen pensando que por tener una pareja estable están, en este sentido, fuera de peligro. Esto no es así.

ETS más comunes y sus síntomas

Si crees que puedes padecer algún tipo de enfermedad de trasmisión sexual presta atención a nuestro repaso de las ETS más comunes:

  1. Gonorrea: Se caracteriza por ardor al orinar, así como por un flujo amarillento en los hombres. Se estiman que cada año surgen 700.000 nuevos casos de gonorrea, lo cual la convierte en una de las enfermedades de trasmisión sexual más comunes.
  2. Hepatitis: La hepatitis B o hepatitis sexual se previene mediante una vacuna especial. Sus síntomas son muy leves y difíciles de detectar. Se caracteriza por dolores musculares o cansancio, color amarillento en los ojos, nauseas, etc.
  3. Sífilis: Se trata de una enfermedad muy silenciosa que puede ser transmitida de la madre al feto durante el embarazo. La sífilis se transmite con el contacto directo entre las pequeñas e indoloras llagas en la boca, recto, vagina, o alrededor de los genitales en áreas no protegidas por los condones de látex.
  4. Clamidia: Esta ETS afecta directamente al cuello uterino de la mujer y a la uretra del pene en el caso de los hombres. Los síntomas más comunes son las relaciones sexuales dolorosas y la aparición de un flujo espeso y decolorado tanto en varones como en mujeres.

Cómo saber si tu pareja padece una ETS

La respuesta es bien sencilla. No lo sabrás a menos que tu pareja te lo diga. En la mayoría de los casos, las personas ni siquiera son conscientes de que pueden padecer una enfermedad de trasmisión sexual. Muchas enfermedades de transmisión sexual pueden tomar semanas, meses hasta años para que se vean sus síntomas. Algunas personas nunca desarrollan síntomas pero aunque no tenga síntomas, la persona infectada puede pasarle la enfermedad a otra persona. Lo más recomendable es acudir al especialista para salir de dudas ante cualquier sospecha.

Cómo cuidar la salud sexual

Para evitar este tipo de patologías es muy importante controlar nuestra salud sexual. Acudir al ginecólogo o al urólogo una vez al año, así como mantener unas pautas habituales de higiene. No solamente durante las relaciones sexuales, sino en nuestro día a día. Por último, cabe que resaltar que la información es salud. Pregunta a tu médico acerca de todas las dudas que se te planteen sobre este tema. Con una mente abierta y sin tapujos se consiguen controlar la mayoría de las enfermedades de trasmisión sexual. Disfruta del sexo seguro y aleja, de esta forma, los riesgos de poder contraer una ETS. Haz ejercicio, toma una alimentación equilibrada y evita conductas peligrosas innecesarias.

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