El médico enfermo

El médico enfermo

¿Qué sucede cuando el enfermo es el médico? Como el resto de la población, los médicos sufren enfermedades que es preciso diagnosticar y tratar. El Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) les ayuda a tomar conciencia de su enfermedad y les proporciona atención sanitaria de calidad.

Entre un 10%-12% de los médicos pueden sufrir un trastor­no mental o una adicción al alcohol o a otras drogas. Así lo recoge la web del Colegio de Médicos de Córdoba, pionero, impulsor y referente del PAIME. De hecho, fue el segundo de España en contar con una iniciativa así, después de su homólogo de Barcelona.

Creado por médicos y dirigido específicamente al médico enfermo, el objetivo del PAIME es cuidar a los que nos cuidan. De esta manera, impide que el profesional afectado pueda cometer errores o negligencias en su práctica profesional.

También evita la estigmatización social de la enfermedad que el médico enfermo sufre en su entorno laboral. Y, por supuesto, las secuelas que estas enfermedades acarrean en el entorno familiar.

Alternativa a la sanidad pública

Pero, ¿por qué el médico enfermo necesita un programa alternativo a la sanidad pública? Para responder, hay que entender la singularidad del colectivo.

Los médicos enferman como cualquier otra persona. Pero son malos pacientes. Piensan más en los demás que en ellos mismos. O creen que las enfermedades no les van a alcanzar. Y acaban descuidándose o negando la propia dolencia -o tratándose individualmente-.

Por otro lado, hablamos de enfermedades de difícil manejo, y que no se resuel­ven sin intervención especializada.

La principal causa de ingreso en el PAIME son los trastornos mentales (63%). Le sigue el consumo de drogas y alcohol (24%) y la patología dual (ambos trastornos, 11%).

Los afectados no quieren sentirse juzgados. Y buscan un trato personalizado, donde la confidencialidad y la discreción primen por encima de todo. En este sentido, el PAIME cuenta con sus propios centros para hospitalizar al médico enfermo.

El 90% de las personas que se tratan vuelven a ejercer su profesión. Por el contrario, el 10% que no se recupera es inhabilitado.

Las experiencias en otro países, como EEUU, han demostrado que los programas dedicados a médicos tienen más éxito entre el colectivo que los destinados a la población general. Hay más adherencias, menos abandonos y un mayor porcentaje de rehabilitación.

Código Deontológico

Para la entidad médica es fundamental atender a los médicos enfermos. Y no sólo porque una intervención a tiempo permite que puedan recuperarse y volver a trabajar. Sino también por el riesgo que existe para la salud de sus pacientes y el desprestigio que acarrea al colectivo.

Frente a las acusaciones de ‘taparse unos a otros’ que sufren los médicos, lo cierto es que creen que encubrir o ignorar al enfermo no beneficia a nadie.

La filosofía del PAIME se basa en el Código Deontológico de la Organización Médica Colegial, aprobado en 2011. En el Capítulo V, el artículo 22 dice: “El médico debe abstenerse de actuaciones que sobrepasen su capacidad. En tal caso, propondrá que se recurra a otro compañero competente en la materia”.

Si un médico observa que por su edad, enfermedad u otro motivo se deteriora su capacidad o habilidad técnica, debe pedir consejo a algún compañero para que le ayude a decidir si debe suspender o modificar temporal o definitivamente su actividad profesional.

Por el contrario, si ese médico no fuera consciente de tales deficiencias y éstas fueran advertidas por otro compañero, éste está obligado a comunicárselo y a ponerlo en conocimiento del Colegio de Médicos.

Esto no supone faltar al deber de confraternidad, “porque el bien de los pacientes ha de ser siempre prioritario”.

 

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